Si Joaquín Chacón hubiera nacido en EE.UU probablemente estaría entre los guitarristas de jazz con mayor reconocimiento internacional. Su capacidad para improvisar es asombrosa. Sus dedos se deslizan suavemente de arriba abajo por el mástil de la guitarra produciendo una música sensacional llena de feeling. En su música no hay estridencias, no hay poses, ni concesiones a la galería. Simplemente hay Música con mayúscula, porque al fin y al cabo de eso se trata.
Fran Molina viejo conocido del Cantalojazz estuvo a la altura del maestro y dio la impresión de que era un cuarteto codirigido por ambos. Joaquín con la eléctrica y Fran con la española crearon un sonido que se complementaba. Dos guitarras que se hablaban y se compenetraban, que se seguían y se alimentaban la una a la otra.
El contrabajista Alejandro Ollero y el baterista Adrián Pereira completaban el cuarteto enriqueciendo con su buen hacer.
Se nota lo decía Joaquín Chacón en la entrevista realizada en febrero para este blog, en el sentido de que él bebía de muchas fuentes: desde los clásicos hasta el rock, pasando por los guitarristas eléctricos del jazz fusión. En el concierto que dieron en Cantalojas no sólo estuvieron presentes Jim Hall o Pat Metheny, a los que se homenajeó explícitamente, sino que también apareció la influencia de Wes Montgomery, John Scolfield o John Abercrombie.
El repertorio fue variado y fue desde standars del jazz de los cuarenta como Cherokee , al homenaje que Ellignton escribió para ColtraneTake the coltrane o la más conocida Sunny. También hubo algún toque de bossa nova y alguna balada que nos puso la carne de gallina. El bis fue un tema nuevo en el que Joaquín y Fran hicieron un dúo inolvidable.
Antes de empezar el concierto hubo unas palabras en recuerdo de nuestro amigo Javier Plaza, a quien estaba dedicado el concierto. Él amaba la música y amaba la guitarra, su instrumento preferido. Desde donde quiera que esté seguro que disfrutó con la música de estos dos grandes maestros que tocaron para él y para todos sus amigos que allí nos encontrábamos.
La primera de las dos sesiones del VI CANTALOJAZZ tuvo como invitado al guitarrista, cantante y compositor brasileño JAIME MARQUES. Nacido en Campo Grande Brasil en los años 30, y residente en España desde los años sesenta, Jaime Marques es uno de los históricos del jazz y de la bossa nova. A pesar de que el concierto empezó con casi una hora y media de retraso, el público de Cantalojas (y también de fuera) abarrotó (casi) el salón de actos del Ayuntamiento. El repertorio de Jaime Marques fue el esperado: un repaso por las composiciones más conocidas y bellas de la bossa nova: Corcovado, Chega de Saudade, Eu sei que vou te amar, Berimbau, A felicidade, Garota de Ipanema, O Pato, etc, e incluso una versión instrumental de Alfonsina y el mar en homenaje a la recientemente desaparecida Mercedes Sosa. Es decir un ir y venir de Jobim a Vinicius, de Lyra a Gilberto, haciendo una especie de homenaje a todos estos padres de la música brasileña de los que tanto ha aprendido Jaime Marques, para llegar a ser él mismo uno de los grandes. El grupo suena como un todo: Juan Carlos Mendoza en el bajo eléctrico y Manolo Heredia en la batería arropan continuamente la guitarra y la voz de Jaime Marques, y los dos están soberbios tanto en el acompañamiento como en los solos con los que nos deleitaron. La comunicación entre ellos es patente: una mirada o un pequeño gesto sirve para que cada uno de los miembros del trío sepa lo que tienen que hacer, dentro, por supuesto, de la libertad creativa que tienen los músicos de jazz. La música fluyó de una forma pedagógica pues Marques explicó el origen de cada uno de los temas que interpretó y nos fue narrando una breve pero interesantísima historia de la música de Brasil, llena además de un gran sentido del humor. Las casi dos horas que duró el concierto se nos pasaron volando a los que allí estábamos presentes. Una vez más la organización del CANTALOJAZZ (y ya van seis) había acertado con el trío del brasileño. Pero el VI CANTALOJAZZ todavía no ha finalizado: el sábado 26 de junio actuará, en el mismo lugar, el cuarteto de JOAQUÍN CHACÓN. Seguro que será otro concierto para no olvidar.
CARLOS MOLINERO. Naciste en Campo Grande (Brasil) a finales de los años treinta, pero llevas viviendo en España varias décadas ¿Cómo es que te quedaste a vivir en España?
JAIME MARQUES. Fue sin pensarlo. Vine a cumplir un contrato de verano que luego se prorrogó. Más tarde nos volvieron a llamar y, en este ir y venir, me quedé. Lo más importante es que contacté con músicos que me recibieron con los brazos abiertos. Les aporté mi influencia de la música y ellos a mí también . Por otra parte el público era estupendo. Entre unas cosas y otras me encontraba muy bien en España y me quedé.
CM. ¿Cómo era el ambiente musical español en aquellos años porque aparte de Vlady Bas, Pedro Iturralde y Tete Montoliu había poco más?
JM. Efectivamente no había casi nada. En el jazz estaban cuatro gatos como se suele decir. Los que has mencionado y unos pocos más. Fueron con los que me codeé. Al principio tuve que ganarme su confianza, digamos que me probaron como músico. Luego más tarde hablamos de tú a tú.
CM ¿Y tu famosa aparición en Directísimo de José María Iñigo?
JM. Fue cuando empecé a forjar mi estilo que era la bossa nova. Después de aquella actuación le propuse formar una big band de jazz. Invité a varios músicos que eran entonces desconocidos a través del trompetista José Luis Medrano, que era el más importante que había en ese momento. El contactó con el resto de los músicos: Vlady Bas, el batería Pepe Sánchez, Pedro Iturralde, etc. Fue algo que ocurrió en el lugar y el momento adecuado. Los arreglos los hice yo y acabamos grabando un disco.
CM. Me decía un día Jorge Pardo que para él el jazz y el flamenco eran como mamá y papá. ¿Puedes decir tu lo mismo de la música brasileña y el jazz?
JM. Sí, el jazz y la bossa nova me influyen a partes iguales. La bossa es muy rica en armonía y lo que hace es enriquecer el jazz.
CM. De los grandes músicos brasileños como Antonio Carlos Jobim, Vinicius de Moraes o Joao Gilberto ¿Quiénes son tus influencias? ¿Tuviste la oportunidad de conocer a alguno?
JM. Cuando la bossa nova estaba naciendo en Brasil yo también estaba tocando esa música igual que Roberto Menescal, Carlos Lira o Antonio Carlos Jobim. Luego apareció Joao Gilberto que fue el que puso la guinda al nacimiento de la bossa nova, pero era una música que ya veníamos haciendo hacía años. Desde los nueve años tocaba en Río, ellos tocaban pero tocaban en otra parte de la ciudad así que no coincidimos. Además ellos tampoco eran tan conocidos como ahora. A Jobim lo conocí precisamente en España cuando yo era ya un músico consagrado que había grabado 20 discos.
JM. El panorama artístico está muy bien. Hay grandes músicos de una gran creatividad. Pero la mayoría se entregan a la música fácil y comercial. La calidad no sale en los medios de comunicación. Es grato que gente como tú esté interesada en la música de calidad, es una alegría. Brasil es un país muy grande con grandes músicos, pero el 70 por ciento toca lo fácil, o sea samba. La música más culta está representada por esas figuras que has nombrado y también por otras más mayores como María Creuza, que toca normalmente en el club Vinicius, pero actúa poco en teatros cosa que es realmente increíble con la calidad que tiene. Tiene una voz maravillosa pero apenas sale de gira fuera de Brasil.
CM ¿Y el panorama del jazz internacional? ¿también te parece que los músicos van a lo fácil y comercial?
JM. No. En el jazz las cosas están mejor definidas. Yo siempre digo que o el jazz o apaga y vámonos. El jazz puro tiene su público más definido, que entiende y rechaza el jazz más comercial. La gente que no entiende de jazz no va a ver determinados conciertos. Es decir que hay un jazz más culto y otro más comercial. La frontera está más definida.
CM. Llevas tocando con Manolo Heredia y Juan Carlos Mendoza un montón de años. ¿Cómo es un concierto entre vosotros, tocáis de memoria?
JM. De memoria y además en los conciertos cuando invento algo nuevo ellos me siguen sin problemas y saben por donde voy a ir.
CM. O sea que con una simple mirada sabéis lo que tenéis que hacer
JM. Sí. Sí. Me conocen mucho y lo adivinan todo.
CM ¿Cuáles son tus próximos proyectos en cuanto a discos o giras?
JM. Tengo una gira, más bien de relax en Tahití y la Polinesia, que durará un par de meses en crucero. Luego voy a acabar unos temas para grabar a la vuelta para un programa de Tele 5 que se llama Fusión Sonora y para otro de Antena 3 que se llama Espacio Único. Son programas que ponen de madrugada. Son dos proyectos distintos el primero es con influencias de la música blues y el segundo se llama Brasil Jazz Projetc. También hay otro proyecto para la Sexta llamado Brasil Funky
CM. Has grabado un montón de discos a lo largo de tu carrera pero es difícil encontrarlos en una tienda ¿Cómo podría el público conseguir tus discos?
JM. Es difícil porque es verdad que no se encuentran. Antes llevaba discos a los conciertos para vender pero ahora no. De todas formas algunos se pueden conseguir a través de Internet. Por ejemplo, y voy a tirar piedras a mi tejado porque sobre ese disco no tengo los derechos, A felicidade se puede conseguir.
CM. Es uno de tus mejores discos y además uno de los primeros que tuve en mi discografía ¿es de finales de los setenta no?
JM. Sí, de 1980.
CM. Se habla mucho de las descargas de Internet y de la piratería en general ¿Cómo os afecta este tema a los músicos?
JM. No nos afecta para nada. Me da lo mismo que me pirateen los discos. Es verdad que la piratería tiene una parte mala: detrás de un disco hay un trabajo de muchas horas y luego la gente se lo baja gratis. En este sentido tengo que defender a todos los artistas. Pero en Internet se encuentran cosas que nunca encontrarías en ningún sitio. Tiene una parte buena y otra mala
CM. En el festival del año pasado tuvimos la presencia del Maestro Sonoro, jazz pedagógico para niños, tú también grabaste un disco titulado Happy baby ¿Cómo fue esta experiencia?
JM. Fue un encargo. De una editorial de Alemania. Encargó el proyecto a tres compositores y uno de ellos era yo. Aparecieron varios temas míos y otros de mi hijo Carlos Marques que también es un gran compositor. Recuperé temas como Al pasar la barca, El patio de mi casa, ,etc, con una especial dedicación a los timbres, las octavas, etc, es decir para oídos sensibles.
CM. A pesar de que somos un pequeño festival en todas las ediciones anteriores hemos conseguido un ambiente estupendo. Además por nuestro festival han pasado gente como Fran Molina, Vlady Bas, Román Filiu o Joseph Siankope ¿Qué expectativas tienes de tocar en Cantalojas en nuestro festival?
JM. Tengo mucha ilusión. Me encanta la historia. Yo me muevo mucho por los pueblos pequeños y la gente es super agradecida porque escucha una música que no suele encontrar en cualquier lado. Espero pasármelo muy bien allí.
CM. No quería acabar la entrevista sin contarte algo: tengo 46 años y te vi en el Whisky Jazz Club cuando tenía 17, gracias a ti y a otros como Pedro Iturralde o Vlady Bas me aficioné al jazz. Ya que tengo la oportunidad de hablar contigo quería agradecértelo.
JM. ¡Que bien! Me alegra mucho este comentario y me enorgullece. Muchas gracias.
CM. Muchas gracias a ti. Te esperamos todos el 15 de Mayo en el VI Cantalojazz.
Carlos Molinero. Los orígenes flamencos de tu padre influyeron en tu carrera musical. Cuéntanos como fueron tus principios en el mundo de la música.
Joaquín Chacón. Desde pequeño escuchaba música porque a mi familia le gustaba. Mi padre era un aficionado al flamenco y además tocaba un poco la guitarra. Es decir que tuve un contacto directo con la música, aunque yo no me decanté hacia el flamenco que es lo que le hubiera gustado a mi padre.
CM. Sin duda eres uno de los grandes guitarristas del jazz español ¿Quiénes son tus máximas influencias?
CM. Durante mucho tiempo el jazz norteamericano estaba uno o dos escalafones por encima del europeo. En la actualidad el panorama del jazz en Europa es muy amplio y creativo ¿Crees que el jazz europeo en la actualidad se puede codear con el de EEUU?
JC. Sí, por supuesto, De hecho hay muchas colaboraciones de músicos europeos con músicos norteamericanos. Yo por ejemplo he trabajado con Jim Snaidero, Billy Hart, y otros grandes del jazz estadounidense. El nivel en Europa ha crecido mucho y es equiparable aunque la cuna del jazz esté en EEUU.
CM. ¿Y el jazz español? Porque en países como Bélgica, Francia o Dinamarca hay una mayor tradición jazzistica pero en España hasta hace poco había muy pocos músicos.
JC. Pienso que si. Es verdad que hay muchos países que han tenido más tradición del jazz como Dinamarca, Suecia, etc, sobre todo porque en la segunda Guerra Mundial hubo músicos norteamericanos que luego, en algunos casos, se quedaron a vivir allí. Pero España ha avanzado mucho desde que en los ochenta empezaron las escuelas privadas de jazz. Hoy en día el jazz está incluso dentro de los conservatorios y eso hace que esta música tenga hoy unos excelentes músicos.
CM. ¿Y a quiénes destacarías del panorama nacional?
JC. Admiro a Perico Sambeat, con quien he trabajado y es además un buen amigo. También Chano Domínguez y Jorge Pardo. Quizá ellos tres son el referente aunque hay mucha más gente. Luego están los norteamericanos que viven aquí como Chris Kase o Bob Sands que llevan viviendo en España casi 20 años y son casi españoles.
CM. De todos los músicos con los que has compartido escenario ¿quién te ha impresionado más? ¿Con quién te gustaría tocar?
JC. Hay un guitarrista que admiro mucho y con el que he coincidido en giras y en seminarios. Es John Abercrombie. Hacer un disco con él me encantaría.
CM. Ya me has hablado de Scolfield, Abercrombie y Metheny. Quería preguntarte por Bill Frisell.
JC. Es un gran innovador. Pero más que estilísticamente a nivel de cómo ha utilizado el sonido y de cómo ha creado ambientes sonoros que nadie había desarrollado. Es capaz de crear una atmósfera y un color únicos aún no siendo un virtuoso de la guitarra.
CM. Te lo digo porque en las críticas musicales siempre le ponen por las nubes y sus discos son valorados sistemáticamente con la máxima puntuación.
JC. Sí, aunque a mi me gusta más otra estética como la del guitarrista holandés Jesse van Ruller o la del norteamericano Peter Bernstein. Ambos están más dentro de la tradición del jazz aunque puestos al día.
CM ¿Qué te parece la experimentación con ordenadores, sintetizadores, etc del tipo Orchestrion de Pat Metheny? (Último cedé de Pat Metheny en el que todos los instrumentos son recreados por máquinas)
JC. No lo he escuchado. Me parece interesante la innovación. Pero aparte de la improvisación, también está la comunicación que se crea con los músicos y la interacción. El jazz es un idioma común en el que se interactúa. En el caso de las máquinas eso se pierde.
CM. A mí me suena como cualquier otro disco de Metheny.
JC. Eso es lo que me han dicho, el mismo sonido, etc. Habrá que escucharlo.
CM. Parece que la música está en crisis: la venta de discos ha disminuido en los últimos años y nos informan continuamente que las descargas en Internet van a acabar con la industria ¿cómo ves el panorama actual y el del futuro?
JC. Yo he hecho bastantes discos y claro el número de ventas en el que nos movemos son pequeñas, nos afecta pero no tanto. La media de discos que vendemos es, en el mejor de los casos, 1500 o 2000 copias. El pirateo afecta a las grandes estrellas de la música y a las discográficas. Para los músicos de jazz la grabación de un cedé es, más que un modo de vida, una forma de llegar a la gente y de dejar testimonio grabado de la creatividad.
CM. Es decir que vivís de los conciertos
JC. Sí, efectivamente. También es verdad que el mercado del disco está en crisis en parte por los abusos de las discográficas y de los intermediarios que se han quedado con el mayor porcentaje de ganancias siendo el músico el que menos se beneficiaba. Ahora no se venden discos porque las nuevas generaciones se bajan la música de Internet lo que supone un problema porque no se respeta el trabajo de los artistas ni la creatividad del autor ya que no se reciben los derechos por pequeños que sean. Estamos en vías de transición hacia una manera de vender el producto de otra forma.
CM. El disco no morirá porque como tu dices es una forma de que el artista plasme su trabajo
JC. Si, además si te fijas incluso ahora ha habido un repunte del vinilo. Al fan de la música siempre le gustará tener el cedé con su portada, su información, sus fotos, etc más que bajárselo de Internet sin información.
CM. Repasando tu discografía vemos que tan pronto tocas standars de jazz (Lazy Bird) como música brasileña (Retrato en branco e preto) o copla (La falsa Moneda, Suspiros de España ¿Se podría decir que tu música es como un buen cocido madrileño que tiene un poco de todo?
JC. Yo me considero músico de jazz pero soy inquieto y escucho otras cosas. Tengo muchas influencias y unas veces voy en una dirección y otras en otra, es decir que busco nuevos repertorios. En concreto el Spanish standars Project (cedé grabado por Joaquín Chacón en 2006) me viene de que un gran maestro del piano llamado Barry Harris me decía que no entendía cómo los músicos españoles tocaban los standars americanos con toda la música popular que había en España. Le fui dando vueltas y grabé ese disco con temas populares españoles aunque los llevé al terreno jazzistico respetando las melodías y la estructura básica
CM. Me parece un cedé muy bonito y las versiones muy acertadas.
JC. Sí, estoy contento con el disco y tengo más material pendiente para grabar otro disco
CM. Aparte del jazz y el flamenco ¿qué otras músicas escuchas?
JC. De pronto escucho jazz como a Mahler o música de los 60 como Cream . Depende. Si caen en mis manos cosas de jazz actual también puesto que me gusta ver lo que se esta haciendo ahora. Pero ya te digo que tengo un abanico muy amplio de gustos.
CM. Cuáles son tus próximos proyectos discográficos y de conciertos
JC. Mañana me voy a Bilbao a dar dos conciertos con Gonzalo Tejada contrabajista de Donosti. Tiene un trío que hace un homenaje a Chet Baker. Luego tengo un proyecto en trío con Mariano Díaz al órgano y Guillermo Mcgill a la batería. Nos presentamos el 9 de abril en la sala Barco.
CM. Nuestro festival Cantalojazz va por la VI edición y como sabes se trata de un pequeño festival de un pueblo ¿Dónde tocas más a gusto en los pequeños locales o en los macrofestivales?
JC. Si te digo la verdad los escenarios gigantes son los que menos me gustan aunque está bien que te escuche tanta gente. Pero prefiero los pequeños clubs donde todo es mas cercano y donde se produce un tipo de comunicación mayor. Es como estar en casa, los escenarios grandes quitan esa intimidad. De todas formas yo toco en cualquier lugar, toco lo mejor que puedo tanto en los grandes como en los pequeños. Al final la ilusión es la misma
CM ¿Cuál va a ser vuestro repertorio en el concierto de Cantalojas?
JC. Con Fran he tocado mucho. Haremos una mezcla intemporal, lo que se llama mainstream: composiciones originales con algunos estándar de jazz.
CM. Pues muchas gracias Joaquín, te esperamos el 26 de junio en Cantalojas.
El V Cantalojazz se celebró el pasado sábado 2 de Mayo en el Salón del Ayuntamiento de Cantalojas. Para esta cita, y por primera vez, el festival contaba con una doble actuación.
Por la mañana el MAESTRO SONORO hizo las delicias de los más pequeños que tuvieron una de las experiencias más bonitas que puede haber: aprender divirtiéndose. El Maestro Sonoro (Juan Carlos Valadés) es un payaso que lleva más de quince años enseñando a los niños a apreciar una de las artes más importantes del siglo XX y XXI: la música de jazz.
Para ello le acompañan cuatro músicos (tuba, banjo, clarinete y saxo tenor) que recrean notas que relacionan con los sonidos cotidianos de la vida. Porque la música está presente en todos los sitios.
Por la tarde JOSEPH SIANKOPE AND THE NEW ORLEÁNS JAZZ BAND. No era una tarea fácil pues la hora delconcierto coincidía con el fútbol Madrid-Barça. Nos dio igual: nosotros sí ganamos por goleada. Más de 200 personas abarrotaron el salón en el que no cabía un alfiler. El público se entregó e hizo que el sexteto liderado por el trompetista y cantante de Zimbabwe Joseph Siankope, diera lo mejor de sí mismo. En el concierto los músicos mostraron un repertorio de lo mejor del jazz de los años 20: un jazz bailable y a la vez creativo que inundó las mentes y los corazones de los que allí estábamos presentes. Tocaron clásicos de la música de Nueva Orleáns como That´s a plenty, Down by river side, Bourbon Street parade o el conocidísimo Tiger rag.
Joseph Siankope domina su instrumento a la perfección y cuando canta nos transporta a la Norteamérica profunda, de principios de siglo, con su voz ronca llena de blues. Imitando a Louis Armstrong es un prodigio.
La sección rítmica lleva a la banda por donde quiere ¿Qué vamos a decir a estas alturas de Sir Charles? Simplemente que es uno de los mejores baterías españoles y que desde su austeridad interpretativa llena todo de ritmo. Chiaki Mawatari es un virtuoso de la tuba, aunque también toca los teclados como demostró esa misma tarde en su concierto privado en el camping. Finalmente Marcelino Merino recrea con su banjo el autentico sonido de las marching bands.
La sección de viento está formada por otros dos portentos del metal: el clarinetista y saxofonista Alejandro Pérez, otro clásico de la escena jazzistica española y Fernando Berruezo saxofonista tenor también con muchas horas de vuelo a sus espaldas.
La apoteosis llegó cuando los músicos con sus instrumentos salieron del escenario y se pusieron a tocar entre el público que los recibió con un sonoro aplauso de varios minutos. Así eran realmente estas marching bands que recorrían las ciudades y ponían música a todo tipo de ceremonias (bodas, entierros, etc). Hasta Joseph, con su trompeta en mano, empezó a bailar esos maravillosos ritmos que un día nacieron en Nueva Orleans y que ahora escuchábamos en un remoto pueblo de la Sierra Norte de Guadalajara.
En pocas palabras: un concierto para no olvidar. Lo tendremos muy difícil en el VI Cantalojazz. Todo se andará.
Después de cuatro ediciones en las que han pasado por nuestro festival músicos de la talla de FRAN MOLINA, ROMÁN FILIÚ, CARAMELO, CARLITOS SARDUY, VLADY BAS O LORENA DEL MAR, podemos decir que hemos sido capaces de consolidar uno de los pocos festivales que existen en la provincia de Guadalajara (si no me equivoco el único junto al de Sigüenza)
Es verdad que el jazz es una música minoritaria, aunque está empezando a dejar de serlo una vez que el público se acerca por los escenarios y escucha a estos maravillosos músicos, maestros de la improvisación. Tal vez el problema estriba en que estamos demasiado acostumbrados a escuchar la música comercial que nos programan una y otra vez en las emisoras de radio o en la televisión. La música como producto de usar y tirar. Sin embargo el jazz es otra cosa: es arte en estado puro es, como decía Duke Ellington, "algo eterno y divino, el esperanto del mundo"
Presentamos en este V CANTALOJAZZ una sesión doble. Por un lado al MAESTRO SONORO, un espectáculo pedagógico para niños en los que un mimo, acompañado de una banda de músicos, afronta la complicada y a la vez noble tarea de hacer amar a los más jóvenes, a través del juego y el humor, la música.
Por la tarde el trompetista de Zimbabwe JOSEPH SIANKOPE, nos trae al Cantalojazz la música de Nueva Orleáns, el jazz más tradicional y puro, el que se hacía en los EE.UU en los años veinte, cuando las marching band empezaron a tomar las calles de las ciudades difundiendo así la más maravillosa y universal de todas las músicas.
Esperamos seguir creciendo y ofreciendo en próximas ediciones la magia y el espectáculo del jazz. Confiamos, dentro de nuestras posibilidades, en acercar un poco más la música a la gente. De esta forma cada vez seremos más los que como el citado Ellington pensaban que "sin música, me sentiría ciego, atrofiado, incompleto, inexistente".
Hace alrededor de quince años comenzamos a hacer campañas de divulgación musical en universidades, institutos de enseñanza secundaria y centros escolares con variedad de contenidos y temáticas, y en diferentes proyectos. Todas estas campañas estaban orientadas por lo general a la educación secundaria; esto nos hizo pensar en la necesidad de abordar un programa de juegos y experiencias dirigidas a los primeros ciclos escolares. La máxima dificultad a la que habíamos de hacer frente, era la de captar y después retener la atención del auditorio infantil. Tratamos de transmitir conceptos como producción de sonido, alturas, resonancia, ritmo o expresión emocional a un público muy exigente, con gran facilidad para la dispersión y a la vez extraordinariamente receptivo. El medio elegido para atraer la atención y el interés de nuestro "público" fue la creación de un personaje cercano, el Maestro Sonoro, capaz de comunicar jugando y que interactuando con los músicos fuese "descubriendo" de cada uno, los conceptos requeridos.
La Banda del Maestro Sonoro es el reflejo de la experiencia acumulada durante años en el campo de la divulgación musical dirigida a los niños en su primera etapa escolar. Tomando como referencia los textos usados por los educadores en los centros escolares, construimos un programa de conceptos básicos que se han de presentar a los niños en forma de juegos y experiencias auditivas. Mediante el personaje del Maestro Sonoro accederemos a un auténtico laboratorio de experimentación. Entraremos en el mundo de los instrumentos musicales a través de la imaginación y jugaremos con la melodía y con el ritmo. La experiencia nos demuestra que, utilizando como herramienta los recursos expresivos de los instrumentos y relacionando éstos con el sonido producido por fuentes sonoras cotidianas, se facilita la comprensión por parte del niño de determinados conceptos esenciales.
Pongamos como ejemplo la utilización de sonidos onomatopéyicos: En una ciudad costera es muy común escuchar a las gaviotas, por lo tanto el sonido que éstas producen se convierte en algo cotidiano, si por otra parte imitamos este sonido con un saxofón alto por ejemplo o con un violonchelo, podremos asociar a las gaviotas con el saxofón o el violonchelo, consiguiendo con ello aproximarnos al mundo interior del niño y explorar con él los mencionados recursos, conocer el registro (grave, agudo) de los instrumentos y la familia a la que pertenecen; viento, cuerda, percusión, etc.
Otra vía importante de acercamiento es la voz humana, bien sea como punto referencial -el registro de los instrumentos se basa en ella-, como vehículo expresivo, como parte integrante de un juego concreto o con canciones que conllevan una acción. La Banda del Maestro Sonoro pretende despertar el interés por la música en los mas pequeños, sirviéndose de materiales que supongan una cercanía al entorno infantil. La utilización de objetos de uso cotidiano para la construcción de fuentes sonoras sencillas, se nos revela como un instrumento eficaz para comprender, o mas bien, "sentir" determinados conceptos; con una simple caja de zapatos y un diapasón "sentiremos" el concepto de caja de resonancia.
FORMACIÓN:
JOSÉ CARLOS VALADÉS (Maestro Sonoro)
MARCELINO MERINO (Banjo)
CHIAKI MAWATARI (Tuba)
FERNANDO BERRUEZO (Saxo Alto)
ALEJANDRO PÉREZ (Saxo Tenor)
EL MAESTRO SONORO ACTUA EN EL V CANTALOJAZZ, EL DÍA 2 DE MAYO DE 2009 A LAS 12.00 HORAS EN LA PLAZA MAYOR.
Joseph Siankope & New Orleans Jazz Band es un sexteto de jazz liderado por Joseph Siankope, cantante y trompetista. Nace en Zimbabwe en 1964. A los diez años comienza sus experiencias musicales con los instrumentos y cantos tradicionales africanos a la vez que se introduce en el mundo del jazz tradicional. Desde 1976 participa en diferentes festivales de Jazz. En nueva Orleáns se le concede el título de Ciudadano Honorífico. Viaja por Europa y América participando en los diversos festivales de Jazz de Holanda, Alemania y Argentina. Afincado en España desde 1984 ha formado parte de grupos de Jazz como, Neptune Jazz Band, Siankope Brothers Jazz Band, La Madrileña Jazz Band , los Missing Stompers y Spirits Jazz Band.
En España ha participado en festivales de Jazz de San Sebastián, Logroño, Madrid etc. habiendo tocado en la mayoría de los locales madrileños de Jazz. Ha participado en varios programas de música como Jazz entre amigos y El conciertazo. Es co-autor del libro Música e Interculturalidad (MEC). Imparte cursos de intercultualidad a través de la música a profesores y educadores.
Joseph Siankope & New Orleans Jazz Band han participado en varios festivales de jazz por toda la geografía española (Viajazz 2004, Festival internacional de Madrid 2004, y otros) así como en eventos de todo tipo, actos institucionales, recepciones, campañas publicitarias, inauguraciones y actos de clausura en festivales de cine. También llevan a cabo diferentes proyectos pedagógicos y de iniciación a la música dirigidos especialmente a la población infantil, tratando en cada uno diferentes aspectos del conocimiento básico musical.
En su clásica formación de Marching Band, Tuba, Banjo, Saxo Tenor, Clarinete, Percusión, Trompeta y voz, permite facilitar al público no iniciado el acceso sencillo y ameno a la música de Jazz, que unido a la gran calidad de sus solistas consiguen concitar el interés tanto de estos, como del aficionado mas serio y exigente.
FORMACIÓN:
JOSEPH SIANKOPE (Trompeta, líder)
MARCELINO MERINO (Banjo)
CHIAKI MAWATARI (Tuba)
FERNANDO BERRUEZO (Saxo Alto)
ALEJANDRO PÉREZ (Saxo Tenor)
CARLOS GONZÁLEZ "SIR CHARLES" (Percusión y Batería)
JOSEPH SIANKOPE & NEW ORLEÁNS JAZZ BAND ACTUA EN EL V CANTALOJAZZ, EL DÍA 2 DE MAYO DE 2009 A LAS 20.00 HORAS EN EL SALÓN DEL AYUNTAMIENTO.
Hace unos años un grupo de amigos, amantes del jazz, nos imaginábamos un festival de esta música en Cantalojas. “Te imaginas que tocara aquí fulanito de tal” –decíamos entusiasmados-. Sin embargo en esta ocasión no se trataba de nuestra imaginación, estaba ahí delante de nosotros, debajo de un cartel en el que se podía leer IV CANTALOJAZZ. Era él, nada más y nada menos que VLADY BAS.
Decía LEE KONITZ que conseguir un sonido propio con el saxo le había costado décadas y que muy pocos músicos llegaban a conseguirlo. Sin duda Vlady es uno de ellos, uno de esos genios cuya personalidad, técnica y sonido hacen que esté entre los grandes no sólo del jazz español sino del jazz internacional.
Su edad (va a cumplir ochenta años) no le permite tocar demasiado tiempo, sus solos son cortos pero toda la música se concentra en unos pocos instantes y consigue un sonido limpio, concreto, como si sólo tocara las notas necesarias, sin florituras ni estridencias, que por otra parte tanto detesta Vlady. Toca de memoria e improvisa como los grandes creadores de la gran música del siglo XX y XXI, siguiendo la estela de CHARLIE PARKER, LEE KONITZ o PAUL DESMOND.
De Fran Molina ya sabíamos: es un enorme guitarrista que acompaña a la perfección y lleva las riendas del grupo. Además es un buen improvisador cuyo timbre recuerda a JIM HALL.
DANIEL PARRA Y JAVIER NAVA en la batería y el contrabajo respectivamente sostienen y ordenan el ritmo en todo momento y hacen con sus buenas formas que el grupo suene como un gran quinteto de jazz moderno.
La sorpresa de la noche fue la cantante LORENA DEL MAR, joven vocalista de 24 años nacida en Madrid pero residente en Holanda, de donde acababa de llegar poco antes del concierto. Se atreve con el “scat”, técnica vocal que consiste en improvisar sonidos a partir de una letra, y lo hace francamente bien. Diría que es una promesa del jazz vocal si no fuera porque ya es una gran cantante.
El repertorio fue un repaso a grandes temas de siempre del repertorio jazzístico. Desde Cole Porter (“I love you”, “Nigth and day”), hasta “No vale nada si no tiene swing” de Ellington, una declaración de principios que cerró el concierto. Además sonaron otros temas como el “All blues “ de Miles Davis, la bossa “High sensitive” o “Someday my prince will come” tema de “La Cenicienta” que Fran dedicó a los innumerables niños que abarrotaban la sala.
Me pellizcaba para ver si era uno de esos bonitos sueños que de vez en cuando tenemos, pero no, no era un sueño: allí había más de trescientas personas y el quinteto de VLADY BAS estaba tocando en CANTALOJAS.